Representación de «De la gaseosa al champán» en Las Piedras, Uruguay (7 y 8 de noviembre de 2025)
La obra teatral «De la gaseosa al champán» de Javier Rey de Sola ha sido representada el 7 y 8 de noviembre de 2025 en Las Piedras, Uruguay, con gran éxito de crítica y público.
«Esta noche tuve el placer de disfrutar esta joya teatral escrita por Javier Rey de Sola y adaptada por Gustavo Trinidad. Una historia potente, ácida y humana que nos lleva directo al corazón de una celda donde dos mundos opuestos chocan.
Claudia vignolo
Lo que comienza como una comedia carcelaria se transforma, escena a escena, en una lección brutal sobre el poder, la venganza y la corrupción del alma. Con actuaciones brillantes de Demian Fuentes y Gustavo Trinidad, la obra logra lo que solo el buen teatro consigue: hacernos reír, reflexionar y, al final, quedarnos en silencio.
El giro final —cuando aquel hombre bueno se convierte en el monstruo que su verdugo creó— es simplemente magistral.
Una puesta minimalista pero intensa, un guion sólido y un ritmo que no afloja ni un segundo.
Más allá del vínculo personal, no exagero al decir que esta obra es una genialidad. Un espejo incómodo de la naturaleza humana, donde el inocente termina siendo el verdadero peligro.
Imperdible para quienes aman el teatro que incomoda, emociona y deja pensando mucho después del aplauso final.»

Acerca del autor
Javier Rey de Sola nace en Madrid en 1956, el mismo año de la muerte de Pío Baroja, y rápidamente es trasladado (en un capazo) a Valladolid, donde transcurren su niñez, pubertad, adolescencia y primera juventud y donde también cursa sus estudios, que de alguna manera hay que llamarlos. Atraído desde muy temprano por las musas, se las arregla para mantener en secreto su vocación literaria, hasta que al final, inevitablemente, es descubierto.
En medio de la ira y el bochorno de amigos y familiares, termina varias novelas y publica la primera: Negra conjura. En 1995 es finalista del Premio Ateneo-Ciudad de Valladolid con la novela picaresca El diablo a la cola. Al año siguiente, y sin necesidad de coaccionar a los jurados, obtiene el galardón con Vidas en el siglo, evocación libre del pasado familiar en un pueblo norteño. Desde entonces ha publicado ¡Jo, qué tropa…!, con personajes singulares que arrancan carcajadas a cada página. Y la trilogía Entre verdugos que, integrada por Arrabal amargo, Cine delicias y Amigas de infancia, desenmascara sobrecogedores aspectos de la naturaleza humana, en los distintos ambientes de una ciudad provinciana.
En teatro, ha estrenado varias obras en numerosos países de habla hispana: De la gaseosa al champán, Las tinieblas interiores, El sospechoso, etc. En espera de mejores tiempos, va acumulando inéditos en un cajón que ya no cierra bien del todo. Cuando está aburrido, se divierte escribiendo suculencias, ahí es nada.
«La forma de escribir de este autor siempre me ha traído a la memoria a uno de los grandes clásicos de la literatura, don Francisco de Quevedo. No solo por su sarcasmo, sino porque posee una riqueza de vocabulario impresionante, una prosa ágil y una manera de contar que encandila, hace que te metas en la historia con gran naturalidad.»
Clemente barahona