En primer lugar, no vayas. Intenta resistir el embrujo de ese lugar que te llama con sus maliciosos oropeles. Si te quedas en casa, no sabes la cantidad de peligros que habrás soslayado sin darte cuenta. Allá te van unos consejos y quiera Dios que no sea tarde.
Evita las montañas y, principalmente, escalarlas. Puedes dar un alegre trotecillo por una suave planicie, pero hasta ahí. ¿Que te jalean? Resiste. Recurre a tu personalidad arrecha y, si no la tienes, créala como por arte de magia.
Cuidadísimo con el frío y el calor. No te vayas a los polos, el de arriba o el de abajo. Como tampoco incursiones por lugares áridos y sofocantes, como junglas o desiertos. Y olvídate de caer en esa trampa de explorar el centro de la Tierra, que podrá ser verdad que allí vive una raza que nos supera, pero el riesgo de sucumbir bajo la maza o el venablo de esa gentualla que prospera en el ombligo del mundo no compensa, créeme.
Los fiordos están sobrevalorados. Lo más fácil es que te ocurra como en aquella película de Hitchcock, que tiritaban él y ella porque se había estropeado la calefacción del barco. Hazme caso y que a ti no se te estropee la calefacción del barco. Que juguetee otro con los fiordos, pero tú, en casa y con la manta. Y si puedes leerte una buena policíaca, porque te enseñó tu madre a leer in illo tempore, bien por tu madre, y lo que tuvo que sufrir contigo, era una santa.
¿Viajar en moto? ¿Para qué? Son legión los que han sucumbido a las martingalas de un macarra o señora de buen ver. Olvídate asimismo de montar en burro o en canoa. El burro parece pacífico, pero no es Platero y te puede arrastrar al quinto coño y de ti nunca más llegó a saberse.
La taiga. No parece peligrosa, pero quia. Disfruta con Dersu Uzala, que es lo mismo pero sin peligro, y habrás de agradecérmelo de por vida. (Pero no te olvides de la manta.)
Podría extenderme, mas quiero terminar esta milonga, poco sentimental, lo sé. La experiencia universal enseña que nadie aprende en cabeza de otro, y es ley de vida que suceda así. Suertísima.
1/11/2025
Deja una respuesta