Escritor y dramaturgo

28/01/2026 | Aforismo del día:
«La hoja al viento carece de rumbo, se subordina al azar y acaba bajo el cepillo del limpiador municipal. Algunos ven en ello paradigma.»

NAVIDAD Y CAMPANADAS

Están los tiempos tan revueltos que apenas sabe uno dónde tiene su mano izquierda, por no hablar de la derecha. He conseguido pillar algo, no me hagan mucho caso, pero tampoco desestimen lo que digo. 

Las campanadas las oficiaría el, hasta hace poco, rey de nuestros lares. El cual habría de presentarse en desabillé o poca ropa, si pudiera ser ninguna mejor. El pueblo llano quedaría fascinado, y el tortuoso también, pues la antedicha desnudez indicaría que no escondería nada, principalmente aquello que sería lesivo para el común. Lo del tutú no termino de verlo, tampoco lo descarto, por lo que sigo hablando en condicional, que es pesadísimo y cansado, créeme. 

¿Y quién habría de flanquearle por los distintos derroteros de su cuerpo serrano? ¡Bingo! Me descubro ante tu inteligencia y perspicacia: mujer y entrambas hijas, las tres bajo lluvia de oropeles y confetis, respectivo carbunclo en el ojete… perdón… en el ombligo… sin olvidar al figura que fuera titular de la Corona, que un día desapareciera y la policía le andaría buscando por alcantarillas y letrinas, de momento sin resultados, no hay mucha esperanza. La masa rugiría de emoción y libaría su octavo calimocho me parece que en Cibeles, no lo sé. (Me canso del condicional, es pesadísimo. Vuelvo a hablar normal.)

Martes y Trece, convocados para efectuar unas gracietas, se han plantado y no disfrutarás de su arte. Han confesado entre sollozos que ya no pueden más con tantísimo intrusismo y se van a las Bahamas (nombre supuesto), de donde nunca volverán, como en el cuento. 

Los tres novelistas españoles y un poeta -no hay más cera: fueron laminados por el Grupo Prisa- han confesado desde su espelunca respectiva que irán por el opuesto derrotero, o por otro, no voy a dar detalles, que entre la bomba que mató a Carrero, la que intentó lo mismo con Aznar, y la chapuza a Vidal Cuadras, sin olvidar cierto industrial de cuyo nombre no me da la gana de acordarme, estamos que no nos llega la camisa al cuerpo. (La eta seguirá meando su gonorrea sobre España y recibiendo el homenaje de toda la vida, ya no saben qué hacer con tanta pasta.)

Un último apunte, o el postrero: no comas mucho turrón, que luego en televisión te sacan gordo y Leticia, que en sus días fungió de periodista, y que todavía conserva los contactos, lo refleja.

20/12/2025

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *