En la vida, ocioso es decirlo, lo primero para triunfar es dar el primer paso. Bien es cierto que las consideraciones iniciales -para dar el primer paso- no sólo no sobran sino que son imprescindibles. Algunos las soslayan y han corrido rumores de que se han salido con la suya. En ese país, en el otro… Sin negar esto, cabe afirmar con la máxima firmeza lo de arriba, ciñéndose a lo cual el triunfo será radiante e inmediato. Las circunstancias menores en contra del objetivo deben ser orilladas. Caben excusas, pero sólo serán eso: subterfugios para no afrontar la realidad, que es lo único radicalmente incompatible con el triunfo. ¡Da el primer paso! Ten en cuenta que las mayores empresas han comenzado con este gesto minúsculo y risible, por lo que no debes despreciarlo. Los prohombres, aquéllos que han hecho en la vida algo importante, se han ceñido a esta premisa que te indico. Te podría sugerir más cosas, pero mucho me temo que sería reiterativo y, acaso, perjudicial para tu intento. No le des más vueltas. Levántate de la cama, primero un pie y luego otro. Si trastabillas es normal. Ánimo y no te asustes. Hay vida fuera, las veces que te lo habremos dicho, puto vago.
10/1/2026
Deja una respuesta