Según un estudio que acabo de inventarme, el 96 coma siete por ciento de individuos que habitan este mundo practican una actividad más o menos remunerada, o quizá no. De este 96, coma siete, un cero, coma 2 están destinados a triunfar. Los que triunfan, al menos la mitad, o todos, dilapidan lo conseguido, porque no se han sabido administrar. De estos que dilapidan, el cien por cien se dan a la bebida, con distintos resultados. A un seis, coma 12 no les afecta el vicio, o eso dicen. A los que sí les afecta, todos en su totalidad lo niegan, y aquí hay que darles la razón, porque no se te ha perdido nada en lo contrario. La cantidad de hombres y mujeres que sufren esta lacra, la experimentan en distinto grado, alcohólico, por supuesto. (Aquí hay que aplicar cuotas de género, favoreciendo a lo que en tiempos se llamaba el sexo débil, ahora no y ni se te ocurra intentar que vuelva, puedes ir al trullo en un plis plas.) Por razas…, perdón… quería decir etnias…, el resultado es variado. Se aguanta más o menos dependiendo de la latitud en que viva el actuante. Unos pueden vaciar la copa y más aún. Otros ruedan por debajo de la mesa, y quedan sin meterse con nadie.
(Otro día hablaremos de botánica, del gobierno de badulaques y bigardos -ellos y ellas- y de lo que a ti se te ocurra, no creo que nos cierren la libertad de expresión, al menos de momento, sería un escándalo, ya lo es. Un saludo al Garante, me cae bien, es un majete.)
8/11/2025
Deja una respuesta